este escrito florece en los pétalos…
Dear Anacaona,
He aprendido que cuidar el cuerpo no siempre se trata de grandes transformaciones, sino de gestos constantes. De pequeñas rutinas que nos devuelven a nosotras mismas. Después de convivir con el SOP, entendí que sanar no es solo tratar un diagnóstico: es reconciliarme con mi cuerpo, escucharlo, y hacerlo sentir seguro otra vez.
Aquí te comparto, con cariño, lo que me ha ayudado a mantener el equilibrio, la energía y la calma.
1. Cambiar mi estilo de vida
Cuidarme se volvió un acto de amor diario.
- Movimiento y energía
Empiezo mis mañanas con unos 30 minutos de ejercicio antes de trabajar. Combino cardio ligero, pesas y estiramientos. No lo hago por castigo, sino como una forma de agradecerle al cuerpo por todo lo que me permite. Ese rato de movimiento se ha vuelto mi pausa más necesaria.
- Alimentación y ayuno
Ceno temprano, y trato de hacer ayuno intermitente de 7:00 p.m. a 12:00 p.m. del siguiente día. Durante esas horas dejo que mi cuerpo descanse y se regenere.
He reducido los azúcares y los procesados. Sigo una alimentación baja en carbohidratos refinados, cercana al estilo keto, enfocada en alimentos reales, grasas buenas, proteínas limpias y muchas verduras.
Tomo tres cucharadas de aceite de coco al día: una en ayunas, otra después del almuerzo y otra después de la cena. Me ayuda con la digestión, la energía y la saciedad.
Duermo ocho horas completas cada noche, y cuido que ese descanso sea sagrado… (o al menos eso intento).
- Hidratación consciente
Uso mi botella Hydracy de 2 litros para asegurarme de beber suficiente agua cada día. Sigo esta fórmula sencilla:
Divide tu peso corporal en libras entre 16.
Ese número te da los vasos de agua de 8 oz que necesitas al día.
Por ejemplo, si pesas 160 libras:
160 ÷ 16 = 10 vasos de agua de 8 oz (≈ 2.4 litros) al día.
Esto me ha ayudado a mantener mi piel más hidratada, mi digestión más ligera y mi mente más enfocada.
2. Suplementos que me acompañan
He visto una gran diferencia desde que incorporé algunos suplementos (siempre bajo orientación médica):
- Myo-Inositol y D-Chiro Inositol (para equilibrio hormonal)
- Vitamina D3
- Zinc Picolinate
- Magnesio
Estos me han ayudado a estabilizar mi energía, mejorar mi piel y reducir la resistencia a la insulina.
3. Piel, cabello y autocuidado
Cuidar mi piel y mi pelo también ha sido una forma de reconciliación. Es mi ritual diario para recordarme que merezco suavidad.
- Rutina facial básica
Por las mañanas y noches limpio mi rostro con el La Roche-Posay Effaclar Gel Purificante, y luego aplico productos suaves que ayudan a mantener mi piel hidratada y estable:
- CeraVe Hydrating Cleanser (alterno según el día)
- CeraVe AM Facial Moisturising Lotion (por la mañana)
- CeraVe PM Facial Moisturising Lotion (por la noche)
- The Ordinary Niacinamide + Zinc
- Beauty of Joseon Eye Serum (Ginseng + Retinal)
- La Roche-Posay Anthelios SPF 50+ (nunca olvido el protector solar)
Es una rutina sencilla, pero constante, que me ayuda a cuidar mi piel sin sobrecargarla
- Cuidado capilar
El SOP también afectó mi cabello, y aprender a cuidarlo con paciencia ha sido clave.
Uso productos que fortalecen y protegen:
- Redken Scalp Relief Shampoo (para mantener el cuero cabelludo equilibrado)
- Redken Conditioner para cabello fino o con poco volumen
- Redken Thermal Spray para proteger del calor
- Redken One United Leave-In Conditioner (25 beneficios)
Estos productos me ayudan a mantener el cabello limpio, protegido y con fuerza, especialmente durante los periodos de caída.
4. Tratarme con ternura
No soy un cuerpo que falla; soy un cuerpo que me habla.
Aprendí a no odiarlo por lo que cambia, sino agradecerle por todo lo que sigue haciendo.
5. Pequenos recordatorios diarios:
- Dormir bien.
- Evitar el estrés innecesario.
- No juzgarme por los días en los que no tengo energía.
- Seguir cuidándome incluso cuando no veo resultados inmediatos.
No existe una fórmula única, pero sí un recordatorio constante:
Querida Anacaona, no estás rota, estás floreciendo distinto
Con amor y paciencia, para seguir floreciendo incluso en los dias homonales,
– Yara